Yume, street-food asiático y ‘cuqui’

Todo llega. Parecía que en Asturias nos quedábamos atrás en la famosa democratización de la gastronomía, en ese acercamiento de las cocinas del mundo con el toque personal de cada chef a los comensales de a pie. Pero en los últimos años hemos visto como florecían los locales pequeños con una cocina asombrosa donde se mezclan los clásicos con los modernos y con un precio más que razonable. Este es el caso de Kausa (con sus más en las cocina y sus menos en el servicio últimamente), de Dosmasuno Gastro (todo un ejemplo de saber hacer en todos los sentidos, sigue siendo dificilísimo conseguir mesa) o de Ronda 14 (uno de los pioneros en cocina Nikkei que tuvimos la suerte de conocer en Asturias y que recientemente ha conquistado también en Madrid). Hay muchos más, algo impensable hace tan solo 5 años.

Quizá, gracias a este florecer de restaurantes cuquis que no dejan de lado lo principal, la gastronomía, ya no nos sorprenda tanto una nueva apertura, aunque siempre es bienvenida. Pero también miramos con más recelo el cuquismo gastronómico que, a veces, no es más que un disfraz. Ya no vale todo, poco a poco estamos volviendo al purismo, a la gastronomía como tal. Sin disfraces.

Recientemente, y tras mucho oír hablar de la cocina de Yume, me acerqué a Avilés a probar su nueva carta. Según me cuentan los asiduos a este local, suelen cambiarla bastante y siempre hay algo nuevo que probar. No cabe duda de que es un local cuqui, moderno con un estilo informal, con su vajilla vintage y, por supuesto, sus mesas sin mantel.  Así que solo quedaba catar lo que nos decían sus platos. Juzguen ustedes mismos.

Yume (1)

Yume (2)

Yume (3)

Gyozas de manitas y oricios, samosas de berenjena curry y yogur y cochinita pibil y malta

Yume (4)

Yume (5)

Kausas de pulpo terillaky y de salmón

Yume (6)

Bao de chipirón y Miso

Yume (7)

Bao de secreto con lulo y karashi

Yume (8)

Saam de Panceta

Yume (9)

Coco Thai

Yume (10)

Mochi

Empezamos por una bandeja variada de Gyozas de manitas y oricios, unas samosas de berenjena curry y yogur y cochinita pibil y malta. Las samosas estaban espectaculares. Aunque las Gyoza no estaban en su punto, la masa estaba algo dura (e incluso fría) para lo tierna que suele ser esta pasta al vapor, y su contenido tampoco resultó nada especial. Manitas con oricios parecía una apuesta arriesgada, de las que nos gustan, pero a veces quizá tampoco haya que arriesgar demasiado. A continuación pasamos a las kausas, de pulpo teriyaky y de salmón, un bocado perfecto para cambiar al siguiente plato si bien no supuso una explosión de sabor.

Y como no, tenía que haber un pan bao, el bocadillo de moda que ningún restaurante moderno puede dejar de ofrecer. El bao de secreto con lulo y karashi fue una buena elección; de hecho, es uno de los fijos en la carta por su éxito. A continuación pasamos a un plato importado del mismísimo Street-Xo, Saam de Panceta Ibérica. Al igual que en Street-Xo, lo sirven en modo fingerfood, en el que el comensal se construye su propio saam (envolviendo el contenido en hojas de lechuga) combinando panceta, aderezo, shitakes y salsas. En el famoso restaurante de David Muñoz lo sirven también con mejillones escabechados, una mezcla un tanto extraña y arriesgada que quizá solo se puedan permitir en Street-Xo. Sin duda, nos quedamos con la apuesta de Yume por no arriesgar demasiado y no crear falsas o elevadas pretensiones. Cada loco a su cocina y cada mochuelo a su olivo.

En cuanto a los postres, recomendable el Coco Thai. Una panna cotta servida en un coco con espuma de maracuyá. No apto para los que van al grano y quieren dejarse endulzar, pues al principio parece que pesa más el envoltorio que el contenido. Viene servido en una cajita de madera con su paja y su jarrita para echar salsa de té sobre la panna cotta. También probamos el Mochi, a modo de macaron asiático, que no entusiasmó demasiado.

En definitiva, Yume es cocina asiática adaptada a ese estilo de street-food que tanto se lleva ahora. Con su local cuqui y pequeño, que quizá sea una de las principales claves de su éxito, su cocina a la vista y sus apuestas arriesgadas en la justa medida, a veces acertando y otras quedando algo pretenciosas. El buen packaging en sus platos hace que, al menos, la experiencia sea distinta.

Yume

C/ La Estación 27, Avilés

984 29 70 37

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