Menú Hedonista, la vuelta de tuerca de Regueiro

Allá por 2013 escribía mi primer post sobre Regueiro. Por aquel entonces me cautivó y me atreví a aventurar que sería esa estrella que faltaba por el occidente asturiano. Un par de años después, en un mes de noviembre de esos con tanta adrenalina gastronómica, muchos afirmaban que ese era el año de Regueiro, que sabían de buena tinta que ese año tendríamos una estrella más en Asturias y que se iba a Tox. No fue así. Supongo que todo eran habladurías y fruto de sensaciones de aquellos que se saben empoderados de información. Hoy, en cierto modo, me alegro de que no fuera así porque la vuelta de tuerca del chef Diego Fernández ha sido brutal.

 

Sin dejar de lado los orígenes, lo aprendido en los grandes templos asturianos como Casa Gerardo o Casa Marcial, Regueiro ha sabido conjugar el mejor producto asturiano con técnicas y productos que nada tienen que ver con el kilómetro cero, pero que deslumbran al paladar. En estos años ha posicionado al occidente asturiano, gastronómicamente hablando.

Me dejo de florituras y comienzo a relatar lo que hoy por hoy es Regueiro y su menú degustación Hedonista, fruto de la maquinación constante, los viajes y el entender culinario de Diego Fernández.

 

Si bien no es apto para los que buscan la gastronomía cien por cien asturiana o tradicional (para eso ya tiene otro menú en su carta, el Tradicional) el Menú Hedonista de Regueiro es arriesgado, salvaje y mesurado. En su justa medida, ni demasiado largo ni mucho menos corto. Por 75 euros podemos probar ocho creaciones y dos postres. En estos últimos no me detendré mucho ya que no son mi fuerte y tampoco son lo más reseñable del menú. Cierran muy bien el círculo y cumplen su función.

Productos como un carabinero del cantábrico, una ijada de atún o un centollo, se mezclan con naranja amarga, chipotle o galanga.  Y es que a veces hace falta alejarse un poco de lo local para, en el fondo, acercarse más, potenciando el sabor de un buen producto de siempre o simplemente haciéndolo diferente y novedoso para el paladar. No es fácil en los tiempos que corren y donde parece que todo está inventado.

Como aperitivo, como no, podemos degustar sus famosas croquetas ganadoras del galardón a la mejor croqueta del mundo en 2015. No vamos a Regueiro para no abrir boca con las famosas, y cremosas, croquetas. Eso está claro. Después ya pasamos a la descarga de adrenalina. Empezamos con un estofado de centollo y calamar acompañado de un cangrejo frito en tempura – Black Chili Crab- para aportar el toque crujiente y mojar bien.

 

“BLACK CHILI CRAB” estofado de centollo y calamar, tomate, pimienta negra, jengibre, chile seco, Gewurstraminer y puntillitas ahumadas.

Cangrejo de concha blanda frito en tempura (acompañando al Black Chili )

 

Seguimos con un curry rojo de callos de bacalao y raya a la brasa. Apoteósica mezcla de texturas, picantes y ácidos. Para mi gusto uno de los platos del menú más rompedores. De esos que te pegan un trallazo inicial en boca que necesitas sabér más, reconocer sabores .. y texturas. Para seguir con la ensalada de papaya que sorprendentemente  encaja con unos dados de ijada de atún a la brasa. Difícil reto el de compartir protagonismo con la ensalada sin dejar a ésta en segunda posición.

“CURRY ROJO DE CALLOS DE BACALAO” raya a la brasa en su jugo y lima Kaffir

“PAPAYA SALAD” ensalada de papaya verde y dulce, camarones fritos, ijada de atún a la brasa y naranja amarga.

 

Con el siguiente plato, un dim sum de pato lacado pekinés con barbacoa algo picante y maracuyá, no rompemos la línea de explosividad pero si damos pie a un descanso de mar para la que se nos avecina. La joya de la corona, show y gastronomía. En vivo y sin intermediarios nos preparan una Tom Yum Soup a la piedra para mojar un carabinero crudo, con todas sus propiedades. La sopa cocinada con esta técnica mejicana mediante el calor de las piedras se prepara por el personal de cocina en la misma mesa a base de galanga, citronela, cilantro, salmonete y llámparas.

“PATO MOLE PEKIN” dim sum de pato lacado pekinés, mole poblano, barbacoa picante, maracuyá y naranja sanguina

“TOM YUM SOUP” A LA PIEDRA galanga, citronela, cilantro, salmonete, llámparas y carabinero para mojar

Preparación de Tom Yum Soup a la piedra con carabinero para mojar

 

Terminamos la degustación con la molleja adobada con toques de ajo negro, coco, chipotle y comino. Acompañada de helado de curry Panang.

“MOLLEJA ADOBADA” yogurt, ajo negro, coco, pincelada de chipotle y comino, helado de curry Panang

Tarta de coco, fresas, galleta, menta y jugo de maracuyá

 

¿Arriesgar demasiado? El término demasiado no entra en la cocina de Regueiro ni en la cabeza de Diego Fernández. Un menú solo apto para los amantes de la GASTRONOMÍA con mayúsculas. Una gastronomía ecléctica, cosmopolita y multicultural.

También pudimos probar su ravioli de calamar que forma parte del menú Tradicional. Ravioli de guiso de calamar, pil pil, ajo negro y guindillas

Compartir:

1 Comentarios

  1. Toni

    Espero que haya mejorado el tema del servicio y tiempos porque la vez que estuve yo fueron 3 horas y media. A partir de la mitad lo que menos ganas tenía era de comer…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.