Fusión a buen precio

Es evidente, los restaurantes fusión están de moda; aunque no todos saben apreciarlos o quizá no todos sepan ”fusionar” con acierto para conquistar a los paladares más sibaritas amantes de la cocina tradicional.
El término fusión para denominar el estilo de cocina o restaurantes que contemplan varias tendencias y estilos culinarios en sus cartas a veces no es bien empleado. Hace algunos años mi primera experiencia fusión fue en La Musa en su primer establecimiento, y el único entonces, de Malasaña. Entonces el concepto no estaba tan definido, pero La Musa se convirtió en un fusión con encanto enseguida gracias a dos elementos diferenciadores: platos muy elaborados con nombres un tanto peculiares, y un local acogedor y pequeño con una decoración exquisita.
Con los años este concepto de restaurante o gastrobar ha ido floreciendo y en Madrid o Barcelona encontramos infinidad de restaurantes con un encanto especial, tanto en su local como en sus platos. En ciudades más pequeñas parece que, poco a poco, van adentrándose y compatibilizándose con la cocina tradicional de cada región o ciudad.
wogaboo
La idea de escribir sobre este tipo de restaurantes, fusión y cadena o con más de un establecimiento, surgió hace dos semanas cuando visité en Madrid el Wogaboo, una cadena de restaurantes fusión (o fun eating, como ellos se denominan) que cuenta con seis locales en Madrid y uno en Barcelona. El hecho de ser una cadena puede ofrecer un sentido peyorativo a estos restaurantes, y desde luego, perder esa exclusividad de ser único; pero que logran llevar a la perfección el término fusión entre las culturas y platos, con un local minimalista y elegante, y unos precios muy asequibles.
Pudimos degustar en Wagaboo:
 – Delicias de Hanoi.
–  Hamburguesa de carne de buey seleccionada con queso de cabra y cebolla caramelizada.
 – Noodles con pavo y tallarines (una excelente fusión entre lo asiático al estilo wok y la cocina italiana).
Todo ello con la cocina a la vista. Nos quedamos con las ganas de probar otros platos como la Burrata al estilo Caprese*, o el risotto con boletus y foie y, cómo no, los suculentos postres que sólo con el nombre apetecían demasiado, pero no había sitio para más… otra vez será.

Echo de menos este tipo de locales en mi ciudad, Gijón. Y si una vez escribía sobre el desencanto con la oferta culinaria de la ciudad también me alaga , y los fieles seguidores de A buen bocado lo saben bien, que lugares como Crocante o El Medio Lleno nos proporcionen un poco de esa fusión, al estilo de cada uno y con toques asturianos. Los hechos hablan por sí mismos, estos restaurantes suelen estar abarrotados y por ejemplo, en el caso de Crocante, hay que reservar mesa con bastante antelación para el fin de semana. La demanda habla por si sola, Gijón pide fusión a buen precio.

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1 Comentarios

  1. A buen bocado

    Nos quedamos con las ganas de probar otros platos como la Burrata al estilo Caprese*, o el risotto con boletus y foie y, cómo no, los suculentos postres que sólo con el nombre apetecían demasiado, pero no había sitio para más… otra vez será.

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