La oferta clandestina está en auge, El Rincón de Babai

En su día en este blog ya hablamos de las cenas clandestinas – lo que por otros lugares denominan Clandestine Dining – y como en las grandes ciudades se va incorporando, cada vez más, este concepto. Se trata de cenas organizadas que aportan un valor diferencial al hecho cotidiano de ir a cenar a un restaurante. Bien que el restaurante es algo inusual o un local no dedicado en su día a día a esta función, o bien que desconocemos el lugar y el menú que probaremos. En muchas ciudades lo más frecuente es que se organicen este tipo de cenas clandestinas en casas particulares. Organizadas por el típico ‘cocinitas’ que siempre ha querido dedicarse a la restauración y que monta su propio restaurante clandestino en casa los fines de semana, o bien por empresas más estructuradas que en cada ocasión discurren un encuentro diferente con muchos detalles.

En Asturias ya hablamos del pionero en este sector, el Empacho Misterioso, donde un grupo de comensales se unen dos veces al año a través dela convocatoria de Empachate.com para disfrutar de un misterio, no sabemos ni donde vamos a cenar, ni el qué, ni qué grupos de personas nos acompañan.

Hace unos días me escribían para descubrir El Rincón de Babai, una versión de esta clandestinidad gastronómica que se desarrolla siempre en el mismo escenario, una casa particular, pero con diferentes conceptos y apelando siempre a cocinas internacionales. Pues bien, El Ricón de Babai es la parte de baja de una casa preciosa muy cerca del Hospital de Cabueñes en Gijón. Un espacio para fiestas y eventos con su propia cocina, a modo de ‘txoco’ con mucho estilo (siempre me ha chiflado este concepto vasco imprescindible en muchas de sus casas para el deleite gastronómico y reuniones sociales). En este espacio, Elena, la anfitriona, organiza desde las ‘Experiencias Gastronómicas’ con diferentes países y cocineros como protagonistas, a cursos específicos. Se han dado paso por esté rincón cursos de panes de desayuno internacionales o de diferentes cocinas como la italiana, la marroquí, la asiática o la mejicana. Todos ellos con cocineros nativos de cada país y especialidad. Tuve la oportunidad de asistir a la última experiencia gastronómica basada en la cocina marroquí.

Fátima preparando la bandeja de dulces. El Rincón de Babai

Fátima preparando la bandeja de dulces para el postre

Té marroquí. El Rincón de Babai

El rincón de Babai

A diferencia de los cursos, en la experiencia gastronómica no vemos todo el proceso de elaboración de los platos si no que se trata de una cena de carácter informal en la que nos empapamos de la cultura y gastronomía del país gracias al cocinero o cocinera protagonista. En este caso fue un placer conocer a Fátima, una mujer marroquí afincada en Asturias desde hace 15 años, que como ella bien dice, ha sabido adaptarse a la cultura europea pero sin perder sus costumbres. Nos preparó un cuscús de verduras y una pastela de pollo además de un beun surtido de pastas marroquís para disfrutar con el té. Lo bueno es que Fátima se ha adaptado tanto a nuestra cultura que aunque estos son dos platos muy contundentes en la cocina marroquí, digamos que los prepara a su manera, más ‘libres de grasas’. De este modo, evitando incorporar una carne al cuscús y dejando una pastela perfecta con poca mantequilla, pudimos probar todos los platos sin salir rondando del Rincón de Babai, a lo que ayudó también el té con su hierbabuena. Y es que tras preparar nuestro té,  pudimos digerirlo y degustarlo en la zona chill donde tuvo lugar el colofón a la velada, unas cachimbas y la danza oriental de mano de las chicas de Algarabía.

Cuscus marroqquí

Cuscús con dátiles, frutos secos, repollo, cebolla y calabaza

El rincón de Babai - pastela

Pastela de pollo

Pastela marroquí

Té marroquí

El Rincón de Babai. Té

La experiencia de comer el cuscús con la mano digamos que hay que repetirla, porque el movimiento de mano para formar una pequeña bola requiere su técnica. Quizá sea un poco más difícil de instaurar este tipo de eventos en ciudades como Gijón, pero poco a poco vamos viendo como nos salimos de lo habitual y una cena se convierte en una experiencia. Hay que atreverse, o contar con un grupo de amigos de estos ‘echados pa’lante’ y que se apuntan a todo. Y no por ello tenemos que renunciar a nuestros chigres, hay sitio para todos y sin duda vivir la gastronomía de un país de la mano de un cocinero nativo tiene su punto.

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1 Comentarios

  1. Tatiana

    Fue una experiencia genial , para mi la primera experiencia gastronómica en el Rincón de Babai ; aunque ya tuve el placer de asistir a alguno de sus cursos, un rincón encantador , con una anfitriona perfecta y unos compañeros de cena de verdad de lujo , nos lo pasamos super bien , espero no sea la ultima en la que nos encontremos.

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