Casa Rosendo / Can Pita – Empuriabrava

La Costa Brava es un destino poco frecuentado por aquellos que pertenecemos a la zona oeste de España, pero que merece tanto la pena visitar como otros zonas de España. Alejándonos de los pueblos turísticos masificados como Lloret de Mar en el sur de la costa, desde Begur hacia arriba podemos descubrir infinidad de pueblos con encanto, calas y un paisaje maravillo como el del Cap de Creus. Pueblos como Cadaqués, Rosas o Port de la Selva merecen ser visitados. Pero hay uno en concreto que es especial , aunque a simple vista parezca un pueblo con turismo masificado, en concreto el turismo francés que impera en la zona, Empuriabrava.

El encanto de Empuriabrava, como muchos ya sabéis, son sus canales, y es que el aspecto de  la considerada marina más grande del mundo cambia radicalmente cuando se visita en barco por sus canales. Tiene más canales de agua que Venecia, todos ellos llenos de amarres privados a los que se puede acceder directamente desde las puertas de sus casas.
Lo único difícil de encontrar en Empuriabrava es un lugar donde comer y picar bien, ya que el turismo masificado ha hecho que se llene de sitios para “guiris”. Preguntando un poco y casi por casualidad llegamos a dar con un sitio recomendado, Casa Rosendo. Nos costó llegar a Rosendo ya que el local ya no se llamaba así, si no que Rosendo se encuentra ahora en Can Pita, donde, una vez que entras, es imposible no volver.
Aunque Can Pita es un bar pequeño y no un restaurante, y creo que su encanto también reside ahí, podemos comer y degustar lo mejor de la zona, así como todo tipo de platos y tapas más típicos del resto de España. Y es que los orígenes extremeños de Rosendo nos sorprendieron gratamente al recibirnos con una tapa de queso de la Torta del Casar y membrillo, además del típico pan con tomate y un poquito de jamón del bueno recién cortado con maestría por él mismo.
Sobra decir, que después de quedarnos con la boca abierta, ya que nunca hubiéramos imaginado encontrar esos manjares en un bar de Empuria, nos quedamos con ganas de más; y así, entre tapeo y tapeo, con la amabilidad que caracteriza a Rosendo y con sus clientes de toda la vida que le siguen allá donde van, pudimos disfrutar comiendo de lo lindo en nuestra estancia de una semana en la Costa Brava.
Además de tapear de todo, demasiado y de lo más rico, desde jamón con tomate, hasta las llamadas tallarinas de la zona (almejas pequeñas alargadas como las coquinas), pudimos disfrutar de una excelente fideuá o del típico Suquet de Peix (o caldereta de pescado) que Rosendo y su cliente y amigo Pepe prepararon con esmero como despedida a una excelente semana gastronómica.
CAN PITA
Gran Reserva Bl.14 Local 4
Empuriabrava
972454854
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