13 Gastrochigre… o Gastrochasco

Esto de relatar experiencias gastronómicas y de recomendar tiene su punto. Hasta ahora casi todo lo comentado en A buen bocado han sido experiencias positivas, sin dejar de lado la parte negativa o los contras de algún que otro restaurante. Pero, tras la insistencia de seguidores y amigos e incluso de escuchar a algún ilustre periodista decir amistosamente que este era un blog “sobón”, ha llegado el día de plasmar y abordar lo negativo. Hay veces que es difícil morderse la lengua y este es un claro ejemplo.

No se trata de una crítica negativa, si no de una mala experiencia que no cumplió las expectativas. Algo que suele pasar cuando te hablan tanto de un sitio y al final no se corresponde con la realidad o al menos con la experiencia concreta.

Nos dirigimos al Gastrochigre un sábado de noviembre lluvioso buscando una cena para dos de esas que surgen sobre la marcha. Para empezar, al entrar casi nos tuvieron que perdonar la vida por ir sin reserva, algo que pudimos comprobar viendo entrar a más personas ilusas como nosotras que pensaban que quizá podrían picar algo sin haber reservado. Nos dicen que no tienen mesas disponibles que está todo reservado. Pero una pareja que lo escucha y están tomando el café nos dicen que están a punto de irse, algo que en cualquier bar, chigre o restaurante el camarero suele tener en cuenta para llenar las mesas con mas de un turno y para que aquellos que vienen sin reserva tengan la oportunidad de sentarse si no les importa esperar. Intuyo que tendrán una norma interna de no dejar a demasiada gente esperando en barra, ya que es un sitio pequeño, pero es solo una suposición, si lo informaran quedaría mucho más claro y sin lugar a malentendidos.
Finalmente, después de tomar algo en la barra intentando sin éxito hacer migas con el personal, nos sentamos en la mesa que amablemente nos habían cedido los anteriores comensales. Quiero pensar que no acertamos en los platos y por eso le debemos una segunda visita. Chipirones afogaos con cebolla confitada, jamón y salsa de cava rosado para empezar y un minicachopo de presa ibérica relleno de jamón y berza con salsa de gamonedo. Así descrito uno se puede esperar algo excelente, la sorpresa fue que ambos platos estaban secos y no sorprendían en absoluto, el cachopo además bastante soso. Los dos platos llevaban una base de patatas fritas que a pesar de no ser congeladas estaban recalentadas y por lo tanto duras e insípidas.  Una pena.
Habrá que darle una segunda oportunidad al 13 gastrochigre ya que la mayoría de los platos de la carta  llaman la atención  y además tienen unos precios muy asequibles, sin duda lo mejor de este local.
Volveremos por si hay que rectificar o ratificar.
13 Gastrochigre
Calle Rosario 19. Cimadevilla. Gijón
984846005 (que no se os ocurra ir sin reservar)

5 Comentarios

  1. Diego

    Hola chicos. Enhorabuena por vuestro blog, es muy interesante para conocer nuevos sitios, sobre todo para nosotros que estamos en el mismo negocio. Os invitamos a que visitéis nuestro blog http://www.cafeteriabarmuros.blogspot.com, donde encontraréis todo lo que ofrecemos. Y si alguna vez os pasáis por Muros de Nalón, seréis muy bienvenidos. Saludos.

  2. Anonymous

    Buenas, yo he ido al Gastrochigre unas cuantas veces y me parece que la carta es muy original y se come excelente. Mi experiencia no se parece en nada a la que describes aqui. Dale una segunda oportunidad que seguro mejora :-).

  3. Anonymous

    Estuve hace 15 días, y yo tampoco debí tener suerte con mi elección, platos precocinados, productos congelados (y mal descongelados), y queso por todas partes. Comida pesada y grasienta.

    La carta llama mucho la atención, pero los platos no merecen nada la pena.

    No volvería.

  4. Jorge

    ¿Un blog sobón? Si te apetece dar caña -ciertamente a veces es difícil resistir la tentación- perfecto, pero que no sea por complejos o sugerencias ajenas; a  algunos  les gusta ir de guardias de la porra porque así, dicen, «se les respeta más». Personalmente creo que a la gente lo que le interesa saber es dónde se come bien. Por desgracia hay tantos sitios donde no es así que de no ser por las nuevas tecnologías las críticas ocuparían en papel más volúmenes que una enciclopedia; por eso me parece injusto que la mayoría se libren solo porque tuvieron la suerte de que no pasáramos por allí; la omisión puede ser una forma de crítica. En cualquier caso, bastante tiempo y dinero se pierde en ellos como para encima perder más redactando, arreglando fotos y componiendo un artículo. Cosa distinta es maquillar un sitio mediocre o simplemente malo, despistando a los lectores.
    Sí resulta muy saludable hacer crítica de las malas prácticas, pero sin señalar; es decir, contar el pecado sin decir el pecador. Los lectores son lo suficientemente inteligentes para interpretar las claves.
    ¡Ah! y enhorabuena por tu blog que me parece magnífico.

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